El 47% de los encuestados respalda el 4,5% de presupuesto o de lo contrario nada
El 50% de los uruguayos partidario de otorgar el 6% para la educación
El presupuesto destinado a la enseñanza sigue siendo polémico, como suele suceder con cada nueva administración. Para la mitad de los uruguayos no hay duda de que debe ser aumentado.
Por Ing. Juan C. Doyenart- Director de Interconsult
25-10-10
Inevitablemente al inicio de cada gobierno la discusión parlamentaria y extraparlamentaria sobre el presupuesto quinquenal acapara toda la atención pública, más allá que la gran mayoría de los ítems aprobados son totalmente desconocidos por la población, incluso por algunos parlamentarios. Más de 800 artículos que abarcan todas las áreas de gobierno no son fáciles de asimilar y muchos de ellos aparecen como muy ajenos a la cotidaneidad de la gente y otros resultan de especificidades técnicas que muy pocos pueden comprender. De todas formas, la ley de Presupuesto supone una especie de estrategia del gobierno para los próximos 5 años y pone sobre la mesa las principales «cartas» que van a jugarse en este período. Desde nuestra perspectiva de analistas de la opinión pública, nos resultaría muy interesante conocer la opinión de la gente sobre varios aspectos contenidos en la ley de Presupuesto y, aunque la mayoría de ellos quedaran fuera, tenemos la intención de abordar algunos que consideramos como los más importantes.
Semanas atrás, publicamos en Ultimas Noticias una encuesta sobre la creación de representantes departamentales del gobierno central y encontramos que la opinión pública tendía a dividirse en partes casi iguales al igual que ocurre en el Parlamento, lo cual indica que éste representa bastante bien a sus electorados. Efectivamente, en dicha encuesta vimos que un 37% se mostraba de acuerdo con los coordinadores regionales, un 35% en desacuerdo y una cuarta parte tenía dudas. Pero en esta ocasión pensamos abordar otro de los temas de la ley presupuestal, quizás el que haya generado mayor polémica y movilización gremial. Estamos hablando del presupuesto para la enseñanza, que junto con los sindicatos estatales son quienes más se han movilizado contra esta ley. No es novedad la exigencia que desde los distintos ámbitos y niveles de la enseñanza se alzan para pedir más presupuesto, no sólo porque en muchos casos es necesario, sino a sabiendas que este es un tema de alta prioridad para el gobierno y de mucha sensibilidad en la población. Quizás un paro en los bancos o en los ministerios no cause tanto revuelo como un paro en la enseñanza, muchas cosas se desacomodan en los hogares uruguayos cuando un día de semana «normal» no hay clases. Este efecto, que puede convertirse en un boomerang para los sindicatos de la enseñanza, no deja de centrar la atención en sus reclamos. En el pasado, los sindicatos de la enseñanza solicitaban un 4,5% del PBI para la misma, algo que fue concedido por el primer gobierno del FA, presidido por Vázquez. Sin embargo, no hubo conformidad con este incremento, realmente importante, porque en ese 4,5% se incluían todos los organismos relacionados con la educación y no sólo Anep y Udelar. Hoy la discusión pasa por exigir un 6% del PBI, de un PBI que está más gordito que años atrás. El gobierno se ha negado rotundamente, ha mantenido el 4,5% al igual que en el gobierno anterior y Mujica, que siempre habló de la prioridad total de la educación, es el primero en afirmar que este es el máximo esfuerzo que puede hacer el gobierno en materia presupuestal para la enseñanza. Como siempre aparece el argumento, muy lógico, que para darle más a alguien debe sacarse de algún lado, ¿de dónde?
OPINIONES DIVIDIDAS
Nuevamente en un tema esencial nos encontramos que las opiniones de los uruguayos tienden a dividirse en partes casi iguales y el presupuesto para la enseñanza es uno de ellos. Exactamente la mitad de los entrevistados por Interconsult considera que el gobierno debería darle el 6% del PBI para la enseñanza, mientras que un 45% cree que el 4,5% está bien y casi el 2% considera que no debería «dársele nada», mostrando su fuerte enojo con los sindicatos de la enseñanza por sus medidas de lucha.
Los más afines con el 6% del PBI para la enseñanza son los votantes del FA (55%), aunque la mayoría de los votantes del P. Nacional también se inclina por esta solución (51%). Sin embargo, los más contrarios a la misma y que se afilian a la tesis del 4,5% son los votantes del P. Colorado (58%) y quienes no explicitan su voto (57% por el 4,5%). Mientras que las personas con mayor nivel educativo se inclinan por el 6% del PBI para la enseñanza (59%), los menos educados lo hacen por el 4,5% (62%), asimismo las personas más jóvenes son los más partidarios del 6% (60%), mientras que este porcentaje disminuye entre los mayores de 45 años, hasta llegar a ser sólo el 31% entre los mayores de 64 años. Entre los residentes en el interior del país y los montevideanos no existen muchas diferencias a este respecto.
¿DE DÓNDE DEBE SALIR EL DINERO?
Esta es una muy vieja pregunta desde que se descubrió (en Uruguay) que los recursos eran finitos y, además, bastante limitados. El gobierno anterior gozó de una bonanza económica debido al comercio internacional y el buen manejo de las finanzas que le permitió asignar más recursos en las áreas sociales, donde la enseñanza fue un claro ejemplo. El actual gobierno también goza de bonanza económica pero la situación internacional ya no es la misma y se ven algunos nubarrones en el horizonte que lo hacen ser más cauteloso. De todas formas, como nadie parece dudar que se deben brindar los recursos necesarios para tener una enseñanza de calidad y abarcativa, el problema vuelve a ser de dónde salen los recursos. El presidente Mujica ha dicho, más o menos así: «Si Uds. quieren más, se lo tenemos que sacar a otro». Y nosotros le preguntamos a nuestros entrevistados: ¿a quién?
Un 22% cree que debe sacarse del presupuesto asignado al Ministerio de Defensa, un 15% entiende que el dinero debe salir del Poder Legislativo, es decir de políticos y legisladores, a lo cual podríamos sumarle el 2% que habla de sacarlo del sueldo de los ministros. Un 9% entiende que el dinero debe salir de los salarios de los funcionarios públicos, en general, y un 5% que se deben reducir otros gastos sin especificar cuáles. Finalmente, un 39% cree que no hay de dónde sacar el dinero, por lo cual los sectores de la enseñanza deberán conformarse con lo que el actual presupuesto les asigna.
Mientras que los votantes frentistas son quienes más se enfocan sobre el presupuesto a las FFAA, los votantes blancos lo hacen con legisladores y políticos, mientras que los colorados colocan mayor énfasis en los funcionarios públicos. Para los residentes en el interior el tema se centra en las FF.AA. y funcionarios públicos, mientras que los montevideanos son los más convencidos que no hay recursos suficientes.
FICHA TÉCNICA
Encuestas realizada por Interconsult entre los días 3 y 5 de setiembre del 2010, de acuerdo a las siguientes características:
Universo: Personas mayores de 16 años, de ambos sexos, residentes en localidades mayores de 5 mil habitantes en todo el país.
Tamaño de muestra: 800 hogares.
Diseño muestral: muestra probabilística, por conglomerados, bietápica, estratificada por zonas y nivel socio económico.
Error máximo de muestreo, en base a una confiabilidad del 95%: +/- 3.3%. Las entrevistas fueron realizadas en forma personal, en los hogares de los entrevistados.
Preguntas:
1) Los gremios de la enseñanza piden el 6% del PBI y el gobierno ofrece el 4,5%. (Qué porcentaje debería dársele a la enseñanza?
2) Para otorgar el 6% a la enseñanza, ¿a qué sector se le reduciría el presupuesto?